lunes, 18 de octubre de 2010

La Coalición de Creadores aclara las razones de la Ley Sinde

La que se ha venido en llamar Ley Sinde es una de las mayores burlas a nuestro sistema de Derecho. La industria, que viene chocándose contra las resoluciones judiciales favorables a las páginas de enlaces día sí día también, ha encontrado un atajo para combatirlas: obviar a los tribunales. La expresidenta de la academia de cine, cuya industria ha perdido juicio tras juicio contra este tipo de webs, cumple los deseos de su gremio y hace desaparecer a los jueces con un chasquido de dedos.


Mientras los tribunales siguen dejando claro que las páginas de enlaces no infringen derechos de propiedad intelectual, la Ley Sinde continúa su paseo triunfal hasta su aprobación. Los editoriales de El Mundo y El País, con Google y similares como objeto de su obsesión particular, aplauden la iniciativa y piden que no se escuche a los "piratas del todo gratis". Los políticos, por su parte, acarician el lomo de su criatura mientras fingen que no saben que los tribunales declaran no infractoras las mismas páginas que ellos quieren cerrar por la puerta de atrás. Por último, los abogados de la industria se frotan las manos y justifican la sustitución de tribunales por órganos administrativos sugiriendo que perdían los casos por culpa de la impericia de los jueces. Es que "se estaba aplicando mal el Código Penal" dijo una abogada en una entrevista sin perder la sonrisa.


Dejándolo por escrito sin ningún pudor ni temor, SGAE llega a sostener en sus recursos contra las sentencias favorables a las páginas de enlaces que el Gobierno ha tenido que reaccionar con la Ley Sinde para conseguir cerrarlas. Es decir, SGAE viene a defender con ese argumento que se aprobará una ley que trasladará las competencias de decisión de los jueces a la administración para conseguir cerrar páginas idénticas a la que ha sido absuelta por la sentencia que ella misma está recurriendo.


La razón de todo este disparate es, como casi siempre, económica. La industria del cine y de la música, que quiere lanzar sus webs de pago, tiene una enorme competencia en las redes P2P y las páginas que indexan su contenido. Tras el fracaso en su guerra contra las primeras, luchó judicialmente contra las segundas con el mismo resultado. Así las cosas, la comisión administrativa que el Ministerio de Cultura fabrica para la ocasión es vista por la industria como el barrendero que eliminará, sí o sí, toda esta molesta competencia. "Las webs de pago, hoy destinadas al fracaso, serán exitosas sin las páginas de enlaces", creen ingenuamente quienes confunden el índice de la enciclopedia con la enciclopedia.


Por si quedaba alguna duda de la motivación, Aldo Olcese, presidente de la Coalición de Creadores, ha dicho que ya tienen preparados cientos de acuerdos para empezar a comercializar sus productos en la red. ¿En qué fecha? "Al día siguiente de que se apruebe la Ley de Economía Sostenible". Por supuesto.


El Ministerio de Cultura, fiel representante de la industria, recorrerá su camino en línea recta y sin ningún rodeo. En el viaje, pisoteará nuestro sistema de Derecho. Únicamente lo veremos mirar a los lados para pararse un momento y lamentarse porque han vulnerado su derecho a la libertad de expresión con un ataque DDoS. Y así, golpeándose el pecho por sus derechos fundamentales, aprobará una ley nacida para aplastarlos.


David Bravo

Sobre libros piratas, o la cruz del señor marqués


A Pérez-Reverte le gusta más la primera frase, pero no es la mejor de la novela. Mi escena favorita de Scaramouche, de Rafael Sabatini, es aquella en la que el Marqués de La Tour d’Azyr se convierte en señor Lesarques, en virtud del decreto por el que la Asamblea Nacional surgida de la Revolución Francesa suprimió la nobleza hereditaria.


Cuando la República Española vuelva a ser una realidad feliz e igualitaria, sería deseable que una de sus primeras decisiones fuese suprimir los marquesados de Iria Flavia y de Pedroso de Lara, presuntos implicados en un turbio asunto de plagio, por el que el Juzgado de Instrucción número 2 de Barcelona acaba de dictar auto de apertura de juicio oral.


Camilo José Cela dijo una vez –antes de que se lo diesen- que el premio Cervantes estaba lleno de mierda. Si es verdad que existe un infierno al que van a parar todos los escritores, el manco de Lepanto debe estar hoy riendo a carcajadas: “¿A qué huele su Planeta, Don Camilo?”.


En fin, cosas veredes, amigo Sánchez. Ya veremos en qué queda la cosa: hasta el último pirata tiene derecho a redimirse, y teniendo en cuenta que en el Código Penal de 1995 los delitos contra la propiedad intelectual no eran perseguibles de oficio, todavía cabe componenda. Peor suerte tendrán los manteros, o los webmasters de páginas de enlaces, si la ministra Sinde cumple a pedir de boca con los deseos del señor marqués.


El antiguo vendedor de enciclopedias Larousse quiere que cierren las páginas por las que se facilitan las descargas de libros electrónicos, esos e-books que sólo hace un año no le preocupaban, pero sí le ocupaban. Bien poco ocupado habrá estado todo este año, a la vista de en qué ha quedado el proyecto de Libranda, del que Planeta era alma máter.


Si uno utiliza el buscador de Libranda, se encontrará que la base de datos sólo indexa a día de hoy 289 títulos de Planeta, entre los cuales –salvo error u omisión del que suscribe- no figura ninguno de Camilo José Cela. Si un internauta español quiere comprar “La Cruz de San Andrés”, o su presunta inspiradora “Carmen, Carmela, Carmiña”, tiene que hacerlo en la web de la Casa del Libro, para pedir dichas obras en papel. Y eso si a la ministra Sinde no le da por empapelar también a la susodicha web, visto lo visto.


A día de hoy, si alguien quiere leer los premios Planeta en formato electrónico –hay pulsiones masoquistas que nunca podré comprender- debe acudir necesariamente a las páginas que la ministra y el marqués quieren cerrar. Como los copistas medievales, nos tendremos que dar prisa en nuestra labor de salvaguarda, antes de que los biblioclastas habituales vengan a quemar la Biblioteca para imponer su Índice de Libros Prohibidos. Todavía estamos a tiempo de salvarla.


Jaque Perpetuo

Cultura espera tener aprobada la Ley de Descargas antes de Navidad

La Ministra de Cultura, Ángeles Gónzalez Sinde, afirma que en la próxima primavera se podrían comenzar a controlar las webs que permitan la descarga de archivos

RAMÓN IGLESIAS 16-10-2010


En la próxima primavera podría comenzar el control de las páginas webs tal y como se establece en la nueva Ley de Descargas que, según se prevé, estará aprobada antes de que finalice este año.


La ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, aseguró este sábado a la SER que, después de aprobar la Ley de Economía Sostenible, se pondrá en práctica una comisión que desarrollará el reglamento específico. La ministra quiere que en esa comisión haya representación de usuarios, empresas de telecomunicación, expertos en la materia y representantes del mundo de la cultura que generan esos contenidos web sometidos a descargas.


González-Sinde pide tranquilidad porque esta ley "no va a suponer ningún cambio en los usos y costumbres de los usuarios", sino todo lo contrario: se busca con ella una seguridad jurídica que genere, por ejemplo, que los editores se animen a poner a disposición sus libros en formato electrónico y que todos podamos disfrutar de la cultura en la red de una manera más segura y con una oferta mayor.


La ministra de Cultura espera tener aprobada la ley antes de Navidad. Después, tendrán que desarrollar toda la reglamentación y constituir esa comisión. Calcula que en torno a los meses de marzo o abril, podría estar en marcha ese control en las descargas por internet que se pretende.


Cadena Ser

viernes, 15 de octubre de 2010

Los operadores advierten de que el cierre de webs atascará los juzgados

Redtel, en representación de Telefónica, Vodafone, Orange y Ono, ha enviado un documento al Gobierno y a los grupos parlamentarios en el que piden que se simplifique la intervención de los jueces en los procesos de cierre de webs de descargas que contempla la LES y que la actividad de la Comisión de Propiedad Intelectual no sólo sea sancionadora sino educativa.


El procedimiento que actualmente contempla la ley para el bloqueo de webs es "complejo, enmarañado e ineficaz" a juicio de las operadoras, que piden que se cambie el procedimiento para que las denuncias sean tramitadas por la jurisdicción civil, sin pasar por la Audiencia Nacional. De no hacerlo, se elevará "la ya de por sí elevada litigiosidad" de los procesos relacionados con propiedad intelectual. Su propuesta es simplificar la intervención de los diversos organismos judiciales, lo que puede dar lugar a criterios contradictorios entre ellos, dejando que sean los juzgados de lo mercantil los que se encarguen de analizar cada caso.


Los operadores creen que la ley tal y como está formulada está destinada al fracaso, y sugieren varios cambios. El primero tiene que ver con el ámbito de actuación de la ley. Aunque se asegura que la intención es atacar las páginas de descargas, la redacción de la misma es tan genérica que podría tener "un campo de actuación mucho más amplio y, a priori, imposible de evaluar en su impacto económico y social". Esto refleja el temor de las operadoras a que la Ley se utilice no sólo para las páginas de descargas, sino para defender los intereses de los propietarios de los derechos en otros ámbitos.


Respecto a la comisión que analizará la pertinencia de cerrar una web, conocida como Comisión de Propiedad Intelectual, solicitan que se garantice la independencia y profesionalidad de las personas que la compongan y que además los usuarios estén representados en ella.


Además, piden que el papel de la Comisión no sea sólo sancionador, sino educativo. Para ello necesitarán competencias más amplias, de forma que puedan proponer medidas destinadas a mejorar la oferta legal de contenidos o de sensibilización de la opinión pública.


Esta información, que publica Ramón Muñoz citando fuentes de los grupos parlamentarios que han recibido el comunicado, contradice lo dicho hace unos días por Olcese, presidente de La Coalición, anunciando un gran acuerdo que incluía a las operadoras.


Cambios "meramente cosméticos"


En opinión del abogado especialista en nuevas tecnologías, Carlos Sanchez Almeida, la propuesta de los operadores está en línea con "los análisis jurídicos que se han venido realizando desde el mundo académico, donde catedráticos y profesores como Andrés de la Oliva y Andrés Boix Palop han comparado la Ley Sinde con normativas de estados totalitaristas y con la Ley de Prensa promovida en 1966 por el entonces ministro Manuel Fraga". De llevarse a cabo se eliminaría "la aberración que supone someter la interpretación de leyes civiles a tribunales contencioso-administrativos, cuya labor es la interpretación de las normas que afectan a la relación de la administración con los ciudadanos".


Desde mi punto de vista, los cambios procesales son meramente cosméticos, y en consecuencia inútiles. Todo lo que no sea modificar leyes sustantivas como el Código Penal o la Ley de Propiedad Intelectual no supondrá cambio alguno en el panorama actual. Y en cualquier caso, hasta para dichos cambios el legislador llegará tarde: la sociedad red ya es dueña de su propio destino en lo que se refiere a los bienes culturales. El futuro de los autores y artistas debe estar al lado de la sociedad, y no de sus antiguos amos, tan condenados a la extinción como la clase política que impulsa la Ley Sinde.


Bandaancha

Lara, presidente de Planeta, pide al Gobierno el cierre de webs por "piratería" de libros

Barcelona, 14 oct (EFE).- El presidente del Grupo Planeta, José Manuel Lara, ha reclamado hoy al Gobierno "medidas claras y efectivas" contra la piratería en el sector del libro, para que no sufra los mismos problemas que han tenido otros como la música.


Lara ha subrayado las excelencias que aporta la tecnología para la difusión del libro porque "puede llevar la cultura y el libro a más gente y, sin duda, más barato".


Pero ha advertido de que estos nuevos modelos "serán imposibles" frente a la piratería, dijo en la tradicional rueda de prensa que se celebra la víspera del fallo del premio Planeta.


Lara ha considerado que, a pesar de todo, el mundo de la edición tiene la suerte de que el problema de la piratería haya llegado "al sector del libro años después que a otros sectores" y ha expresado su deseo de que al libro no le pase lo que le ha sucedido a la música.


En este sentido, ha señalado que "desde hace diez años no se graba un disco en estudio con una orquesta sinfónica, como hacía la Filarmónica de Berlín con Von Karajan".


Sin embargo, se mostró pesimista al afirmar: "No estoy convencido de que haya la reacción necesaria ante este problema".


El editor ha recordado que en países de toda Europa, como Francia o Gran Bretaña, "se están aprobando leyes para contrarrestar la piratería, pero en España está costando".


Según Lara, en el mundo del libro ya ha habido fenómenos similares pero "totalmente legales", que han respondido a los movimientos de los usuarios, como la desaparición en Europa de las grandes enciclopedias, "porque la gente prefiere obtener la información en internet, pero ahí no ha habido piratería, pues las entradas de Wikipedia las hacen los propios internautas".


Lara ha calificado de inaceptable que a una persona que tiene los derechos de propiedad intelectual de una obra se le quiten en internet como "el que roba el televisor de plasma de una casa".


El editor, que ha pedido menos frivolidades sobre este tema, piensa que "es falsa la polémica sobre la libertad de circulación y de expresión" que se suele argüir en defensa de la piratería.


"El autor es libre de colgar su texto en la red y que lo cojan gratis, pero no es lícito que ese libro lo cuelgue en internet otra persona sin el consentimiento de su autor", ha añadido.


Agencia EFE

About Us

noalcierredewebs.com